Psicología sistémica y Coaching

Durante este período de confinamiento
SESIONES ONLINE
** 20 % descuento **

608 77 26 36

El poder de la resiliencia

Es maravillosa la capacidad de resiliencia del ser humano. Los clientes que me consultan me dan pruebas a menudo. Una crisis puede ser una gran oportunidad: un conflicto de pareja, una baja laboral, un revés económico… Las consecuencias finales de una determinada situación, agradable o no, dependerá de cómo gestionamos aquello que nos ha pasado. A veces nos sentimos atrapados en una determinada situación, pero muchísimas veces somos más libres de lo que creemos ser. A pesar de esto, para ejercer la libertad con conciencia primero necesitamos liberarnos de nuestros propios condicionantes mentales. La manera como explicamos algo que hemos vivido demuestra si nos colocamos en el papel de víctima pasiva o de responsable proactivo.

«Quienes vivimos en los campos de concentración recordamos los hombres que iban por los barracones consolando los otros, dándoles su último trozo de pan. Quizás eran pocos en número, pero ofrecían pruebas suficientes que al hombre se le puede tomar todo, menos una cosa: la última de las libertades humanas —escoger la actitud de uno mismo en cualquier conjunto de circunstancias—, para decidir su propio camino.»

Este parágrafo pertenece al célebre libro de Viktor Frankl, psicólogo austríaco, «El hombre en busca de sentido», donde narra las terribles experiencias vividas en los campos de concentración nazis, como Auschwitz.

En esta obra, el autor describe la capacidad humana de mantener la libertad interior y la dignidad. Nadie te puede privar de la libertad de elegir la actitud que quieres adoptar ante la vida, incluso en las peores circunstancias.

Viktor Frankl nos explica que cuando un ser humano pierde la dignidad, pierde su condición humana. Por eso, los nazis utilizaban diferentes estrategias para destruir esta dignidad a los que consideraban inferiores: entre otros, sustituir su nombre por un número. A Viktor le dieron el número 119.104.

Tener una vida digna implica hacerse responsable de las decisiones que tomamos. La víctima necesita sentirse digno y creer en su capacidad de respuesta para salir del bucle mental y emocional que lo encarcela. Siempre tenemos más de un camino a seguir, aunque la mente no lo vea.

El camino al éxito no depende de estar bien o mal, sino de cómo reaccionamos a aquello que nos pasa.

Pero a menudo tomamos decisiones cuando no toca; por ejemplo, cuando estamos en la cresta o en el fondo de la oleada emocional. La inteligencia emocional implica dos cosas: saber identificar las emociones que nos genera una determinada situación y tener la capacidad de elegir entre las diferentes opciones disponibles; es decir, no reaccionar reactivamente sino con serenidad. Por eso, a veces conviene parar, retirarse un tiempo de las influencias de terceras personas, respirar y tomar perspectiva (básicamente emocional), para después reflexionar y actuar en consecuencia.

Comparte el artículo:

Uso de Cookies Usamos cookies para proveerte del servicio y funciones propuestas en nuestra página web y para mejorar la experiencia de nuestros usuarios.   
Privacidad